Cómo ser un gran cocinero y disfrutar de tu profesión

Pruebas Libres de Técnico Superior en Dirección de Cocina
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¿Desde bien pequeño soñabas con tener tu restaurante? Hacías planes sobre la especialidad de su cocina, el estilazo del local y, cómo no, la ciudad donde inaugurarlo. Está claro que tienes madera para dedicarte al mundo de la hostelería y la restauración y seguro que te encantaría saber cómo ser un gran cocinero. ¡Estás en el post adecuado! Pero para trabajar necesitar una formación especializada: ¿Qué tal hacer un Curso para Pruebas Libres para Técnico en Cocina y Gastronomía?

Antes de empezar a compartir contigo en qué consiste cómo ser un gran cocinero, es importante que también te familiarices con los términos “jefe de sala” porque significan exactamente lo mismo. Y eso quiere decir que podrás escuchar una denominación u otra sin que existan diferencias en cuanto a cuáles son sus principales cometidos.

Al margen de la nomenclatura, una cosa está clara: cuando un gran cocinero realiza un trabajo impecable en su restaurante influye muy positivamente en el negocio. Y si es al revés, cunde el pánico y todo el mundo se entera. Aunque el nivel y calidad de su cocina marcará inevitablemente el éxito del local, el servicio ofrecido a los comensales debe estar a idéntica altura.

La experiencia gastronómica vivida tiene que ser un todo. El cliente solo recordará su paso por allí si además de haber descubierto una cocina de las que quitan el sentido, recibió unas atenciones de diez gracias a esta figura. ¡Veamos cómo ser un buen maitre!

 

¿Cómo ser un gran cocinero y no morir en el intento?

¿Alguien puede imaginarse un mega restaurante  sin un exquisito servicio en la sala a cargo de un crack en su oficio? Sería un fracaso rotundo porque, como decía antes, lo uno va ligado a lo otro. De ahí la importancia de prepararse a fondo para desempeñar esta profesión. Ser un buen maitre implica la mayoría de las veces, además de grandes dotes de eficiencia, ser la discreción personificada. Ellos mueven los hilos de estos grandes negocios de la gastronomía gracias a una exigente preparación en hostelería, un buen manejo del protocolo y un altísimo sentido del silencio.

De manera que ve pensando en apostar por una formación sólida para desmarcarte de los que solo son aficionados en la materia. Lo ideal es que ésta contemple diferentes campos de la gastronomía, la enología y el turismo. Sí sí, he dicho turismo. Ten en cuenta que la mayoría de las grandes cadenas hoteleras no escatiman en incluir como principales reclamos para su clientela una nutrida oferta de restaurantes en sus instalaciones.

Suelen estar especializados en cocinas temáticas, a cuál más sugerentes, y es habitual que cuenten con jefes de sala muy competentes e imbatibles ante las situaciones de estrés a las que se enfrentan. Así que no descartes iniciarte en este sector, motor de la economía de nuestro país.

Ante tu pregunta, «cómo ser un gran cocinero«, ten muy claro que los mejores llegan a serlo porque resuelven todo tipo de problemas. Salen airosos de las situaciones más surrealistas que se dan en la sala en plena hora punta de veladas concurridas. Son prácticamente invisibles pero su trabajo es sagrado para que todo funcione a las mil maravillas dominando una gran presión a sus espaldas.

Algunos de los profesiones más reputados de nuestro país aseveran que un mal servicio puede llegar a arruinar la cocina más exquisita. Y lo afirman después de toda una vida dedicada a ser jefes de sala en prestigiosos locales con más de una estrella Michelin. Por algo será.

 

Cómo ser un gran cocinero: ¡Descubre todas las funciones que te esperan!

Pero volvamos al punto de partida: para saber cómo ser un gran cocinero, es clave poner encima de la mesa cuáles son sus competencias principales. Viene muy bien conocer de antemano a qué labores se enfrenta en su día a día. ¡Veamos cuáles!

  • Un relaciones públicas de los que quitan el hipo. Tendrá que desplegar su don de gentes con los comensales al recibirlos en la sala, sin abrumarlos. Acompañarlos a la mesa que ocuparán, tomarlos la comanda si fuera necesario y despedirlos con un trato de los que no se olvidan.
  • Cuanto más políglota mejor. Teniendo en cuenta que vivimos en un mundo global, el hecho de que un jefe de sala pueda comunicarse con los clientes en su idioma, aunque sea coreano o japonés, significará muchos puntos para el restaurante a nivel de marketing y fidelización.
  • Devoción por el cliente. Cómo ser un gran cocinero no significa mantener una actitud servil hacia los comensales, sino rendirles culto al atenderles. Hacerles sentir únicos es la mejor felicitación que puedes recibir de ellos.
  • Controlar el almacén. Otra de sus tareas habituales consiste en estar al tanto de lo que entra y sale de él, hacer inventario de la mercancía y vigilar el stock de los productos para que no se produzcan sustos de desabastecimiento.
  • Supervisión del buen estado del local. Un jefe de sala está en todo y por eso mismo no dejará pasar que las instalaciones del restaurante no se encuentren debidamente limpias y acondicionadas. Él es muy consciente de que su imagen impecable es la única tarjeta de presentación posible.
  • Vía directa con los fogones. Sus competencias no solo se restringen a la sala de comedor. Aunque sea su territorio por excelencia, también es importante que mantenga una comunicación estrecha con la cocina.
  • Un coordinador de equipo en ciernes. Con el paso del tiempo y la experiencia suficiente acumulada, suele ser bastante habitual que el maitre de un restaurante de renombre termine coordinando a un equipo de personas. Desde un ejército de camareros, a jefes de rango, varios ayudantes y hasta el mismísimo sumiller del local. Si además es capaz de que se sientan motivados, chapó!
  • Un horario abierto. Por si no habías caído, esta profesión es de las que implica darlo todo sin importarte el tiempo que tendrás que invertir en ella. Es un trabajo muy gratificante y al mismo tiempo tremendamente sacrificado por las largas jornadas que exige, estresantes y con una actividad frenética.

Nada como aprender de los grandes, como de la Jefa de Sala del Restaurante Martín Berasategui, Oneka Arregui.

 

¡Descubre aquí los ingresos que puedes llegar a percibir!

Después de tu gran pregunta sobre cómo ser un gran cocinero, seguro que te asalta otra incógnita no menos relevante si vas en serio con lo de dedicarte a esta profesión. Tener una idea bastante aproximada de cuál es el sueldo de un jefe de sala. Antes de entrar en cifras, es importante dejar claro que son varios los factores que determinan sus ingresos mensuales.

Uno de los más determinantes es la categoría del restaurante; cuando se habla de negocios de gran renombre, en el top ten, lógicamente estas cifras aumentan considerablemente. Y algo parecido suele suceder si el local es un proyecto internacional.

La ubicación del restaurante, si se encuentra situado en la costa y en una zona muy activa en turismo o por el contrario en un lugar interior, también son variables que hacen inclinar la balanza de sus honorarios. Pero para que vayas tomando nota, el sueldo medio varía entre los 1.200 y los 1.800 euros brutos al mes.

En concreto, si vives en Madrid, podrás regirte por el Convenio Colectivo de Hostelería y Actividades Turísticas, publicado en el Boletín Oficial de dicha comunidad autónoma. Junto a las tablas salariales de todas las categorías profesionales propias de este sector, en él podrás encontrar información muy útil y detalladas sobre aspectos concretos laborales.

 

Una inmersión formativa en cocina y gastronomía

En nuestro país, las Escuelas Superiores de Hostelería son un punto de referencia imprescindible para alguien que quiere dedicarse profesionalmente a este mundo tan apasionante y con tantas salidas laborales. Están asentadas en las principales ciudades, de manera que será relativamente fácil que haya una en el lugar donde vives, o bastante cerca.

Junto a esta opción, existe una amplia oferta de cursos de gran nivel académico que te permitirán tener una primera toma de contacto. A través de ellos puedes acercarte a una disciplina concreta, como por ejemplo el universo de la cocina si te atrae especialmente.

Al fin y al cabo, cómo ser un buen maitre está estrechamente vinculado con ella y tendrás que tratar codo con codo con los cocineros de tu restaurante u hotel.

Está pensado para que puedas sacarte el título oficial de FP del Ciclo de Grado Medio en Cocina y Gastronomía, en virtud del Real Decreto 1147/2011. Además de obtener un título propio que acredita que has superado dicho curso. Desde luego puede ser un excelente comienzo en esa etapa de formación y aprendizaje que debes emprender.

Seguro que ya quieres saber los requisitos a cumplir y así acceder a estas pruebas libres, además de ser mayor de edad. Pues bien, basta con tener alguna de las siguientes titulaciones. Puedes presentar el título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria. También vale con tener un Título Profesional Básico, o contar con un título de Técnico o de Técnico Auxiliar.

Si no tienes ninguna, existen otras opciones que te permiten presentarte a tales pruebas, como haber superado el segundo curso del Bachillerato Unificado y Polivalente. Revisa su convocatoria de vez en cuando porque puede haber variaciones entre comunidades autónomas. Lo normal es que exista una ordinaria al año, sin descartar alguna extraordinaria.

 

Un curso sólido que te abrirá las puertas a tu mundo laboral

¿Decidido a ser un buen maitre con este curso en tu currículum? Su temario, actualizado con regularidad, es de lo más completo y sugerente. Y lo mejor es que te permitirá aspirar a trabajar en restaurantes, cafeterías y cadenas hoteleras. Comprende asignaturas sobre técnicas culinarias, ofertas gastronómicas, repostería… Y también otros capítulos importantes, como la seguridad e higiene en la manipulación de alimentos.

Otra de sus singularidades es cómo cuida el apartado de las prácticas para afianzar todo los conocimientos teóricos aprendidos. Podrás, por fin, adentrarte en el día a día de estos negocios, aprender en un entorno cien por cien real. Además de hacer infinidad de contactos y darte a conocer.

Si lo tienes muy claro, no dudes en rellenar este formulario sin compromiso alguno. En unos días recibirás información más detallada acerca del curso, como por ejemplo sus modalidades de estudio (abierta o a distancia) y su metodología de evaluación continua. Y después, la pelota está en tu tejado.

¡Ve a por todas!