Cómo hacer una mediación familiar

Si quieres saber cómo hacer una mediación familiar y qué ventajas tiene este proceso, ¡no te pierdas este artículo!
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Marta Sánchez Galindez 6 de mayo de 2022

    Los conflictos en el seno de la familia son mucho más comunes de lo que podríamos pensar. Claro está que una cosa es mosquearte con tu cuñado porque él piensa que esa jugada fue penalti, y tú no; y otra muy distinta, vivir un enfrentamiento que puede tener consecuencias irreparables. En este sentido, la figura del mediador familiar surge para facilitar las soluciones y evitar que las partes sufran un gran coste personal y económico. Si quieres saber en qué consiste, cuál es el proceso a seguir y cómo hacer una mediación familiar, sigue leyendo: te lo contamos.

     

    ¿Qué es una mediación familiar? El mejor camino para arreglar problemas

    Pero vayamos por partes. Antes de analizar cómo hacer una mediación familiar y cuáles son los pasos de los que consta, es importante saber en qué consiste este proceso. Dentro de la legislación española la regulación corresponde a las Comunidades Autónomas, aunque está previsto desde hace ya tiempo crear una ley general para todo el Estado.

    Según las leyes autonómicas publicadas en el BOE (por ejemplo, la Ley 3/2007 de 23 de marzo de Mediación Familiar del Principado de Asturias, Artículo 2), la mediación familiar se define como «un procedimiento extrajudicial y voluntario creado con la finalidad de solucionar los conflictos que se puedan originar […], en el que interviene un […] mediador familiar que informa, orienta y ayuda a las partes en conflicto para facilitar el diálogo y la búsqueda de un acuerdo duradero y estable, con el fin de evitar un procedimiento judicial, poner fin al iniciado o reducirlo».

    La definición oficial es bastante clara. En resumen, la mediación familiar vendría a ser el proceso por el cual las partes en conflicto colaboran con un mediador para llegar a un acuerdo extrajudicial. ¿Te ves trabajando en este ámbito? Entonces, no dudes en valorar la posibilidad de presentarte a unas Oposiciones en el ámbito de la Justicia. O también puedes trabajar en otros campos donde la mediación es fundamental, realizando cursos relacionados con los RRHH o con el ámbito de la Administración.

    Actualmente, este tipo de procesos tienen cada vez mayor relevancia. De hecho, en el año 2019 se publicó un Anteproyecto para la Ley del Impulso a la Mediación que apuesta por su implantación definitiva como figura complementaria. Hasta ese momento, la mediación era una opción exclusivamente voluntaria; lo que se pretende con la ley es que adquiera carácter de «obligatoriedad mitigada». ¿Qué significa esto? Pues que las partes estarán obligadas a asistir a una sesión de mediación en los 6 meses previos al proceso, para valorar si les interesa esa posibilidad.

     

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    Pasos a seguir durante el proceso

    Un proceso de mediación familiar está formado por varias fases. Se trata de un procedimiento complejo y delicado, en el que es fundamental que el mediador o mediadora se gane la confianza de ambas parte, y que sea capaz de ayudarles a llegar a un acuerdo.

    Aunque el proceso puede variar dependiendo de múltiples aspectos, por lo general se identifican una serie de fases o pasos a seguir. Por lo tanto, para saber cómo hacer una mediación familiar es esencial conocer dichas fases. Toma nota:

    1. Apertura. Es la primera fase y una de las más importantes. ¿Por qué? Pues porque en ella, la persona que actúe como mediadora debe ganarse la confianza de las partes y trabajar para que ambas estén dispuestas a seguir con el proceso y a buscar una solución consensuada. Durante esta fase el mediador establecerá aspectos prácticos como los horarios, las sesiones, el lugar de reunión y los honorarios a percibir, y explicará claramente el proceso y los objetivos a perseguir.
    2. Exposición de posturas. A través de una serie de preguntas previamente analizadas y preparadas, y siempre con la escucha activa como herramienta fundamental, en este segundo paso el mediador se asegurará de comprender perfectamente la posición que cada parte adopta en el conflicto. Deberá asimilar y entender las razones que exponen para ello, sus intereses y sus objetivos.
    3. Nuevo planteamiento de las posturas. En esta tercera fase de la mediación familiar, es labor del mediador replantear lo que se le ha transmitido y completarlo de manera que los intereses y las necesidades de las partes queden perfectamente claras para los demás.
    4. Evaluación y presentación de opciones. Es una de las partes más complicadas de la mediación, ya que en ocasiones requiere que una de las partes o ambas reconsideren su opinión y/o sus exigencias. El mediador deberá evaluar con exactitud todo lo aprendido hasta el momento, y proponer una serie de alternativas que conduzcan a la resolución del conflicto.
    5. Elaboración de una propuesta de acuerdo. A partir de las alternativas antes presentadas, valoradas y aceptadas por las partes, el mediador desarrollará una propuesta de acuerdo. Es importante tener muy claro que el acuerdo se alcanzará siempre como resultado de las decisiones de las partes, sin influencia ninguna por parte de quien ha realizado la mediación. Lo que sí deberá hacer es asegurarse de que la propuesta resulta viable, equitativa y específica, y que habrá más vías de solución en el caso de que surjan nuevos desacuerdos.
    6. Seguimiento y posibles modificaciones. Una vez firmado el acuerdo, el mediador realizará un seguimiento para asegurarse de su cumplimiento. En el caso de que no se cumpla, conviene que se incluya una cláusula donde se indique la necesidad de volver a contar con el Servicio de Mediación.

     

    Aprende cómo hacer una mediación familiar… Y mucho más

    La mediación familiar es solo una de las muchas labores que realizan las personas que trabajan en el ámbito de la justicia y el derecho. Si eres fan de series como ‘Ally McBeal’ o ‘Suits’ y te mueres por demostrar tus habilidades en un juzgado, o por solucionar conflictos que parecían imposibles de arreglar, ¿por qué no te planteas presentarte a unas oposiciones en el campo de la justicia?

    Tendrás que estar dispuesto a esforzarte al máximo, y por supuesto, a hincar codos. Pero hoy día el estudio es muy diferente de hace años, y existen técnicas y sistemas que lo hacen mucho más llevadero e interesante. Una de las herramientas más prácticas que tienes a tu alcance son los cursos de preparación de oposiciones, que actualmente se pueden realizar online.

    Si rellenas el formulario que encontrarás más arriba, recibirás en poco tiempo información completa y detallada sobre algunos de los mejores cursos que están disponibles hoy día. Con la ventaja, además, de contar con 30 centros educativos físicos (o sea, edificios con atención presencial) en distintas ciudades españolas donde podrás acudir a resolver tus dudas.

    Y lo cursos para preparar oposiciones no son tu única opción. Como comentábamos antes, la capacidad de resolución de conflictos es una cualidad muy valorada en muchos otros ámbitos. Si quieres empezar a trabajar lo antes posible, un curso para trabajar en Administración de Empresas o en un departamento de RRHH puede ser tu llave de entrada a la empresa privada…

    No lo dejes para mañana: cuanto antes tomes tu decisión, antes estarás preparando tu futuro laboral. Está en tu mano.

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