Cómo memorizar oposiciones: estrategias y técnicas que funcionan

En los siguientes apartados desgranaremos todos los pasos que pueden llevarte a conseguir tu plaza de funcionario en el menor tiempo posible.
oposiciones examen
Marcos Nebreda López
Marcos Nebreda López 13 de enero de 2022

    En este artículo encontrarás una guía completa acerca de cómo memorizar oposiciones paso a paso, de la forma más eficiente posible. Así, te explicaremos desde cómo planificar tu estudio hasta las técnicas de memorización que mejor funcionan en la práctica.

    ¡Vamos con ello!

     

    Cómo memorizar oposiciones: un reto al alcance de todo el mundo

    Antes de entrar de lleno en cómo memorizar oposiciones, es importante dejar claras dos cuestiones previas:

    • Estudiar y aprobar una oposición es un reto que exige esfuerzo. Y es que, aunque haya algunas oposiciones fáciles, todas requieren una buena dosis de motivación, trabajo y constancia.
    • Este reto está al alcance de cualquiera. Efectivamente, si eliges una oposición adecuada a tus circunstancias y estás dispuesto/a a esforzarte, tendrás muchísimas probabilidades de superarla.

    Por supuesto, no todas las personas tienen la misma capacidad para memorizar rápido, ni todas pueden dedicar el mismo tiempo a estudiar. Por tanto, es perfectamente normal que pudieras tardar más (o menos) que otras personas en dominar el temario y aprobar la oposición.

    En cualquier caso, lo importante es que estés motivado/a y que conozcas las estrategias y técnicas de estudio que realmente funcionan. Veamos cuáles son.

     

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    ¿Qué necesito para empezar?

    Antes de lanzarte a memorizar la oposición, asegúrate de comprobar que tienes todo lo necesario para afrontar este reto. En este sentido:

    • Elige la oposición adecuada. Efectivamente, este primer paso es clave para tener éxito en el proceso de estudio. Por tanto:
      • Asegúrate de que cumples todos los requisitos que exigen las bases.
      • Comprueba que vas a poder dedicar el tiempo suficiente a estudiar, según el nivel de dificultad de la oposición. Por ejemplo, si solo puedes estudiar un par de horas al día, quizás no sería conveniente que eligieses las oposiciones más difíciles del grupo A1.
      • Prioriza aquellas plazas que mejor encajen con tu vocación profesional.
    • Reúne todos los materiales. Asegúrate de disponer del temario completo y actualizado, así como de los textos legales que vayas a necesitar para la oposición, exámenes o ejercicios para practicar, esquemas, etc.
    • Busca un lugar adecuado para estudiar. Lo ideal es que sea un sitio tranquilo, silencioso y bien iluminado, donde nadie te interrumpa mientras trabajas. Si no puedes estudiar en casa, busca un biblioteca cercana donde haya un ambiente adecuado. En último caso, siempre puedes recurrir a los tapones para los oídos para concentrarte mejor.
    • ¿Con o sin academia? Aunque sea posible preparar oposiciones sin academia, lo cierto es que eso puede colocarte en una posición de partida de cierta desventaja. Y en un proceso tan competitivo como es una oposición, cualquier mínima ventaja puede resultar decisiva. Así, piensa que una buena academia de oposiciones:
      • Te proporciona temarios completos y 100% actualizados.
      • Cuenta con un equipo docente para resolver todas tus dudas, así como con tutores que te orientarán en el estudio.
      • Conoce al dedillo todos los detalles del proceso selectivo, por lo que puede diseñar un sistema de preparación muy optimizado para aprobar.
      • Puede poner a tu disposición todo tipo de recursos de autoevaluación, exámenes de convocatorias anteriores, materiales complementarios, etc.

    Una vez que cuentas con todo lo necesario para empezar a memorizar tu oposición, veamos cuál es el proceso más adecuado para conseguir los mejores resultados.

     

    Memorizar oposiciones: proceso paso a paso

    Efectivamente, en los siguientes apartados vamos a ir desgranando todos los pasos que pueden llevarte a conseguir tu plaza de funcionario en el menor tiempo posible.

    Sea cual sea tu capacidad memorística, si sigues estas instrucciones, tendrás muchas probabilidades de lograr tu objetivo antes de lo que te imaginas. Ciertamente, no todos lograrán estudiar un tema en una hora o preparar una oposición en tres meses, pero prácticamente cualquiera puede aprobar una oposición si sabe cómo afrontar la preparación.

    Aquí tienes los pasos clave:

    1. Planifica antes de entrar en batalla

    Como dijo Antoine de Saint-Exupéry, el autor de El Principito, «un objetivo sin un plan es solo un deseo»

    Por tanto, tener un buen plan es el primer paso imprescindible para alcanzar tu meta. De hecho, todo el tiempo que dediques ahora a organizarte, te ahorrará mucho más durante el proceso de estudio y memorización.

    En este sentido, deberías tratar de definir las siguientes cuestiones:

    • Horario de estudio. Decide, de forma realista, cuántas horas diarias vas a poder dedicar a estudiar y memorizar la oposición. Es preferible que sean 2 o 3 horas todos los días, a que te des un «atracón» de 10 horas un solo día a la semana. La constancia y regularidad son, tal vez, los factores más importantes para el éxito.
    • Objetivos adecuados. Según cuál sea la extensión del temario, tu capacidad y tu tiempo disponible, podrás proponerte estudiar un cierto número de temas por semana. De nuevo, intenta que los objetivos sean realistas: ni demasiado ambiciosos ni demasiado fáciles. En cualquier caso, puedes cambiarlos si después ves que has calculado mal.
    • Acuérdate de preparar todas las partes de la oposición. Si tu oposición incluye pruebas prácticas, ejercicios físicos o test psicotécnicos, no te olvides de incluirlos dentro de tu plan de preparación. No es buena idea centrarse únicamente en el temario y dejar el resto para el final. De hecho, combinar el estudio teórico con otro tipo de ejercicios puede ayudarte a ser más productivo/a en la memorización.
    • Planifica también los descansos. Hacer pausas y descansos frecuentes es clave para evitar la saturación y mantenerte concentrado en el estudio. Puedes utilizar recursos como la «técnica Pomodoro» o hacerte unos horarios de estudio detallados, que incluyan todas las pausas de la jornada. En cualquier caso, procura reservar al menos un día completo a la semana para desconectar del estudio.

    Una vez tengas tu plan detallado por escrito, puedes comenzar con el siguiente paso en la estrategia de memorizar oposiciones: la primera lectura del tema.

    2. Primera lectura: comprender para luego memorizar

    Ha llegado el momento que estabas esperando. Estás en tu lugar de estudio, tienes todos los materiales a mano y sabes exactamente qué tarea te corresponde afrontar cada día.

    De este modo, la primera vez que te enfrentes a un tema del programa, siempre deberías empezar por leerlo de forma atenta y pausada.

    El objetivo ahora no es memorizar conceptos ni retener datos específicos. Simplemente se trata de que comprendas perfectamente el contenido y te hagas una idea de la estructura del tema. Por tanto:

    • Concéntrate en lo que estás leyendo y haz un esfuerzo activo por entenderlo.
    • Busca en el diccionario cualquier palabra que no comprendas. Utiliza un diccionario o glosario jurídico si lo necesitas.
    • Si algo te suscita dudas, consúltalas con los profesores de tu academia. También puedes recurrir a los foros de oposiciones, aunque no siempre son la solución más fiable.
    • Trata de relacionar lo que leas con otros temas del programa, con tus conocimientos previos o, incluso, con noticias de actualidad. La asociación de ideas refuerza enormemente la memorización.

    3. Subraya, pero no te pases

    La segunda lectura del tema es el momento perfecto para destacar las ideas más importantes con el subrayado.

    Si has comprendido bien los contenidos, este proceso no te resultará difícil. No obstante, ten en cuenta los siguientes consejos:

    • Subraya con moderación. Si subrayas absolutamente todo, será igual que si no hubieras subrayado nada. Por tanto, trata de seleccionar solo las ideas y conceptos más importantes, para que esta técnica tenga utilidad en el proceso de memorizar la oposición.
    • Utiliza un código de colores coherente. Si usas siempre los mismos colores para destacar el mismo tipo de ideas, te resultará más fácil estudiar. Por ejemplo, el rojo para definiciones básicas, el azul para enumeraciones, el amarillo para fechas o artículos, etc. Tú pones las reglas.
    • Anotaciones y otras marcas. Puedes utilizar post-its u otro tipo de marcadores para destacar determinadas partes del tema o para añadir tus propias notas manuscritas.

    4. No rompas los esquemas: memorizar oposiciones con mapas mentales

    Después del subrayado, el siguiente paso para memorizar oposiciones de forma eficaz es elaborar algún tipo de resumen, esquema o mapa mental.

    De nuevo, no se trata de hacer una transcripción detallada de todo el contenido, sino de recoger la información esencial de una forma esquemática y visual.

    Trata de ser pulcro/a en la elaboración del esquema y organiza los textos de forma equilibrada en la página. Es mejor que utilices una hoja grande, donde puedas dejar márgenes amplios por si necesitas añadir más información posteriormente.

    Si tienes buena memoria visual, los mapas mentales te resultarán mucho más eficaces que otro tipo de esquemas o resúmenes.

    Ten en cuenta que, además de ayudarte a retener la información, los esquemas o mapas mentales te serán muy útiles en el momento de repasar.

    5. Asimilación y retención: así se memorizan oposiciones

    Una vez que has comprendido el contenido del tema, has subrayado las ideas principales y cuentas con un esquema, ya puedes comenzar con la memorización propiamente dicha.

    Pero ¿cómo memorizar para unas oposiciones? ¿Hay alguna técnica específica?

    Pues bien, aquí cada persona es diferente, por lo que tendrás que probar distintos métodos para encontrar las técnicas que mejor te funcionen. De hecho, probablemente a estas alturas ya tendrás una cierta experiencia estudiando y sabrás cómo rindes más.

    De todos modos, te sugerimos algunos sistemas y técnicas específicas que podrías probar:

    • Repetir. Sin duda, la repetición sigue siendo parte fundamental del proceso de memorización. Es cierto que no es el único recurso, pero es imposible memorizar sin repetir. La clave está en hacerlo teniendo en cuenta las siguientes condiciones:
      • Concentración y actitud proactiva. No se trata de leer una y otra vez de forma mecánica o distraída. Al contrario, debes hacer siempre un esfuerzo consciente de asimilación y mantener la atención plena en lo que estás haciendo.
      • Anticipación y comprobación. En cada repetición sucesiva, debes tratar de anticiparte mentalmente (o de forma oral) a lo vas a leer, para comprobar si ya lo has memorizado o no.
      • Repetición selectiva. A veces es más eficiente repetir solo aquellas partes del tema que hayas comprobado que recuerdas peor. De este modo ganarás tiempo y no te saturarás tan fácilmente.
    • Reglas mnemotécnicas. Aunque no es recomendable basar todo el estudio en estas técnicas, sí pueden ayudarte en momentos concretos para memorizar tu oposición. Entre otras, podrías probar las siguientes:
      • Formación de palabras o frases. Es muy útil para memorizar elementos de una enumeración, características, nombres propios, fases de un procedimiento, etc. Básicamente, consiste en extraer la primera letra (o sílaba) de cada elemento y, con ellas, formar una nueva palabra o frase. Cuanto más curiosa sea la palabra o frase resultante, más fácil te resultará la memorización.
      • Método «loci» o «Palacio de la Memoria». Este antiguo método memorístico consiste en asociar aquello que tengas que estudiar con un lugar físico que conozcas a la perfección. Por ejemplo, podrías asociar cada fase del procedimiento de aprobación de una ley, con cada una de las habitaciones de tu casa. Procura hacer asociaciones lo más peculiares e imaginativas posible, para recordarlas mejor. Así, cuando quieras recordar lo estudiado, simplemente tendrás que hacer el recorrido mental por las habitaciones para ir «recuperando» los contenidos.
    • Refuerzo práctico. Una de las mejores formas para comprobar si has memorizado bien y, de paso, reforzar la retención, es practicar con cuestionarios, test de autoevaluación o simulacros de examen. Trata de responderlos sin consultar el temario y, posteriormente, analiza tus errores para reforzar el estudio de aquellas secciones que lo necesiten.

    6. ¿Podrías explicarlo?

    En el proceso de memorizar para oposiciones, hay una técnica que no muchos utilizan pero que realmente es muy interesante. Se trata de la «Técnica Feynman», así llamada en honor al físico estadounidense que la hizo célebre.

    Básicamente, la técnica consiste en lo siguiente:

    Una vez hayas memorizado un tema del programa, trata de explicarlo en voz alta, como si quisieras transmitírselo a un estudiante. Intenta que la explicación sea completa, clara y fluida, de modo que un hipotético alumno que desconociese el tema, pudiera comprenderlo a la perfección.

    Durante este proceso, te resultará muy fácil darte cuenta de si realmente dominas la materia, si tienes lagunas o si hay algún concepto que tú mismo/a no tienes del todo claro.

    7. Repasa

    Finalmente, el ciclo de memorizar para oposiciones se cierra con el proceso de repaso.

    El objetivo es reafirmar lo estudiado anteriormente, evitando que empiece a hacer efecto la llamada «curva del olvido». Por tanto, si te encuentras con alguna parte que te cuesta recordar, apúntalo para revisarla posteriormente.

    Además del repaso general que hagas en los días previos a la oposición, es importante que trates de incorporar los repasos a tu rutina habitual.

    Así, podrías ir combinando el estudio de un tema nuevo con el repaso de tres o cuatro de los anteriores. De hecho, lo que mejor funciona es la llamada «repetición espaciada», de modo que vayas ampliando progresivamente los intervalos de tiempo que hay entre repaso y repaso de un mismo tema.

     

    Consejos finales para memorizar oposiciones y no morir en el intento

    Por último, para cerrar este artículo sobre cómo memorizar para oposiciones, es importante que tengas en cuenta unas recomendaciones generales que nunca deberías olvidar:

    • No pierdas de vista el objetivo final. Cuando se está dentro de la rutina de estudio, es fácil perder la perspectiva y «olvidar» la meta. Por eso, no está de más recordar de vez en cuando que cada día de estudio te acerca un poco más a tu objetivo de aprobar la oposición y conseguir un trabajo para toda la vida.
    • Motivación y constancia. En relación con lo anterior, si tratas de reforzar tu motivación de forma consciente, te resultará más fácil mantener la constancia diaria que es clave para superar cualquier proceso selectivo.
    • Aprende a descansar. Como decíamos, las pausas y descansos son imprescindibles para ser productivo/a en el estudio. Desde luego, también tener un horario de sueño regular y suficiente puede incidir en tu rendimiento a la hora de memorizar.
    • Alimentación, ejercicio y aire libre. Llevar una alimentación equilibrada, hacer algo de ejercicio físico y respirar aire fresco te ayudan a despejar la mente y está comprobado que contribuyen a mejorar la eficiencia del estudio.
    • Por supuesto, puedes cambiar. Aunque no es lo ideal, si en algún momento te das cuenta de que no estás en la oposición adecuada, siempre estás a tiempo de preparar otra que encaje mejor con tu perfil. Incluso es probable que puedas aprovechar parte de lo ya estudiado, según los casos.
    • Siempre hay segundas oportunidades. Como es obvio, no todo el mundo consigue aprobar la oposición a la primera. Sin embargo, cada intento te acercará un poco más a tu objetivo. Así, conocerás mejor cómo funciona el proceso selectivo, estarás más familiarizado con el tipo de preguntas del examen y serás más consciente del nivel que se requiere para aprobar. La perseverancia es clave.

    Ahora que ya sabes cómo memorizar oposiciones paso a paso, ¿te ves preparado/a para superar este reto? Si sabes mantener la motivación y eres constante en el estudio, seguro que consigues tu objetivo antes de lo que te imaginas.

    Y si quieres que te ayudemos, no dudes en pedirnos más información sin compromiso a través del formulario de contacto.

    ¿Sabes cual es tu vocación?

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