Cómo ser un buen jefe

Con toda esta información tendrás más claro cómo ser un buen jefe y sobre todo, qué ventajas tiene ser un líder saludable para el equipo que lideras y para las empresas en general. 
como ser buen jefe
Logo Campus Training
RR. HH. 1 de septiembre de 2021

    La capacidad para ejercer de jefe o liderar un equipo puede marcar la diferencia en un entorno laboral, hacer que la empresa tenga más éxito y que por tanto, los trabajadores de la misma, sean más felices y productivos. En este artículo te contamos las claves de cómo ser un buen jefe y todos los beneficios que puede traer liderar con éxito un proyecto o empresa.

     

    Estas son las claves de cómo ser un buen jefe

    Si estás al frente de una organización has de saber que liderar equipos es una actividad nada sencilla que requiere formación previa y sobre todo muchas habilidades sociales. Para convertirte en un buen jefe y contribuir así al éxito de las empresas debes empezar por saber en qué consiste esta figura, sus funciones y cómo se construye.

    Ser jefe puede tener un significado más referente a la funcionalidad; es decir, encomendar tareas a un determinado grupo de trabajadores y supervisarlas para lograr el correcto funcionamiento de la empresa o del proyecto. Por otro lado, ser jefe puede ligarse más a la jerarquía, es decir una figura que debe elaborar una serie de actividades previamente para conseguir que el resto de tareas se ejecuten y por tanto que la empresa funcione correctamente respetando todos los niveles de la jerarquía.

    En todo caso la responsabilidad es la clave en la figura del jefe porque debe responder finalmente por el resultado del trabajo realizado. Estas son las claves fundamentales para convertirte en un buen jefe:

    • Tener una comunicación fluida y constante con tu equipo. Es clave ofrecer transparencia comunicativa desde el principio con los empleados. Si trabajas tus habilidades de comunicación tendrás menos posibilidades de ser malentendido o malinterpretado. Trabaja la fluidez para que el equipo se sienta cómodo y pueda expresar también sus inquietudes o dudas hacia ti o hacia la empresa.
    • Fijar objetivos y reconocer esfuerzo. Un buen jefe debe fijar objetivos realistas para lograrlos con relativa facilidad. Si se logran esos objetivos ha de valorarlos y reconocerlos como logro de equipo y hacer partícipe a los empleados de esos logros comunes para aumentar la motivación.
    • Ser un ejemplo a seguir. Un jefe es un referente en el entorno de trabajo. Por ello, sus acciones deben ser referencia y modelo a seguir para los empleados. Es vital construir un vínculo saludable y trabajar cuestiones como la confianza mutua, la responsabilidad, la ética o la honestidad tanto profesional como personal. Se trata de que el jefe sea un líder que inspire a las personas que trabajen juntas.
    • Trabajar la empatía.  Un buen jefe debe esforzarse por ser empático con su equipo y  debe ser capaz de poner en su piel y en sus circunstancias. No solo se trata de parecer que se preocupa por los empleados y sus problemas personales o profesionales, sino de hacerlo realmente.
    • Potenciar y capacitar a los trabajadores. Para ser un buen jefe has de ser capaz de ver las potencialidades de los trabajadores, reforzarlas y sacarles partido. Debes trabajar para desarrollar su potencial y motivarlos porque esto se va a traducir en beneficios y trabajo bien hecho.
    • Saber delegar. A menudo esta es una de las tareas más complicadas para ser un buen jefe. Debes trabajar la confianza total con tu equipo para saber delegar tareas y responsabilidades. De este modo, podrás esforzarte en acciones más decisivas para la empresa y fomentarás la implicación del equipo en la toma de otras decisiones. Apoyarte en las capacidades del resto de trabajadores es vital porque un jefe no lo sabe todo y debe ser consciente de ello.
    • Estar presente y atento. Un buen jefe debe estar pendiente y no desentenderse de las tareas de su equipo. Ha de realizar un seguimiento constante con ellos para evaluar resultados y proponer mejoras que sirvan para lograr nuevos y mejores retos en el futuro.
    • Ser comprensivo y flexible. En un equipo de trabajo existen tantas realidades como trabajadores. Para liderarlo deberás ser una personal flexible, que se interese por las circunstancias personales de cada trabajador y con capacidad de conciliarlas. Respetar la privacidad y la vida de los trabajadores fuera de la oficina también es clave para ser un buen jefe. 

     

    Errores que no debes cometer si quieres ser un buen jefe

    A la hora de ponerse al frente de un equipo de trabajo es común cometer algunos errores, ya sea por inexperiencia o por falta de preparación para un puesto de este tipo. Estos son los errores más típicos que debes evitar si quieres convertirte en un buen jefe.

    • Ser incapaz de motivar. Un buen jefe ha de ser capaz de conectar con la parte emocional del equipo, no solo a nivel técnico. Es importante conseguir que los empleados se impliquen con esfuerzo, creatividad y trabajo en equipo y por tanto, ser capaz de motivarlos emocionalmente. Para evitar este error deben elegirse jefes por su componente personal y no técnico y formarlos en liderazgo, pasar más tiempo con lo empleados, ser consciente de las fortalezas y problemas de los mismos…
    • No conocer a tus trabajadores. Una carencia habitual entre los líderes es que no conocen las capacidades de sus empleados, sus inquietudes y sus problemas personales. Es vital saber con quien trabajas para liderar con éxito.
    • No saber delegar. Es un error muy común. Para poder focalizarte en tareas vitales es importante saber delegar otras tareas y confiar en la capacidad de tu equipo para hacerlas. 
    • Evitar estar presente o rehuir el conflicto. Un buen jefe debe estar presente e implicarse en los proyectos. El liderazgo se visibiliza con la comunicación constante en todos los niveles de la empresa y conociendo personalmente a tus trabajadores en la medida de lo posible. 
    • Ser agresivo. Liderar o ser jefe supone asumir momentos tensos o de conflicto pero estos problemas deben tratar de resolverse desde la asertividad, la empatía y el diálogo. No debes imponer cambios a la fuerza y debe haber siempre una conversación para encontrar el equilibrio perfecto en el liderazgo. 

     

    Diferencias entre líder y jefe

    Ser jefe supone ejercer un autoridad impuesta para dirigir un equipo mientras que ser un líder supone motivar a un equipo de personas pero sin ejercer ningún tipo de imposición. 

    Se habla mucho de este matiz porque en general en las empresas abundan los jefes tóxicos y escasean los líderes saludables 

    Tradicionalmente en la empresa el jefe ha sido siempre el que manda y ordena a sus subordinados o empleados de forma unilateral sin tener en cuenta sus motivaciones o intereses. Esta tendencia está cambiando y cada vez más se tienda a una visión empresarial del liderazgo diferente donde los jefes sean capaces de motivar al equipo de forma constructiva para cumplir objetivos.  

    Hay que tener en cuenta que no todos los jefes pueden ser líderes. Se exigen determinadas capacidades y habilidades sociales para ser un buen líder y también una formación necesaria.

    Un líder debe ser capaz de maximizar el valor de la empresa, crear y comunicar las estrategias de la empresa motivando y dirigiendo a los equipos de trabajos creados.  Existen diferencias notables entre un jefe y un líder. Estas son algunas que te permitirán reconocer si estás ante uno u otro.

    • El jefe considera la autoridad como un privilegio sin más y el líder la usa de forma útil para la empresa.
    • El jefe impone su criterio y el líder convence y ejemplifica sin imponer criterios y escuchando los del resto.
    • El jefe inspira miedo o temor pero el líder inspira confianza, entusiasmo, reconoce el trabajo y empodera a los miembros de su equipo para que crezcan. 
    • El jefe busca culpables, el líder asume errores y busca alternativas a los problemas.
    • El jefe distribuye tareas y supervisa que se cumplan y el líder estimula y aporta ejemplo con lo que hace.
    • El jefe transmite que lo sabe todo pero no sabe hacer pedagogía para mostrarlo, a diferencia del líder.
    • El jefe se relaciona de forma despersonalizada con su equipo pero el líder conoce a sus colaboradores y se interesa por sus vidas y sus problemas. 
    • El jefe solo busca la estabilidad pero el líder es capaz de promocionar , motivar y hacer que los empleados se comprometan.
    • El jefe se conforma con que su equipo desempeñe sus funciones pero el líder ejerce de guía y quiere ver sus capacidades y que despunten. 
    • El jefe defiende su posición de autoridad y el líder no espera adoración sino que es capaz de ser uno más del equipo sin intentar mantener sus privilegios. 

    Con toda esta información seguro que ya tienes más claro cómo ser un buen jefe y sobre todo, qué ventajas tiene ser un líder saludable para el equipo que lideras y para las empresas en general. 

    Logo Campus Training
    RR. HH. 1 de septiembre de 2021
    Recibe información gratis y sin compromiso
    No pierdas la oportunidad de formarte en Campus Training