Cómo subrayar apuntes: un método que (sí) funciona

Si tienes que hincar codos para presentarte a un examen, es fundamental que sepas cómo subrayar apuntes. Te damos las claves para no fallar.
Como subrayar apuntes
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Marta Sánchez Galindez 19 de mayo de 2022

    ¿Cómo subrayar apuntes? Sin duda, es una pregunta con muchísimas respuestas posibles… Quien más, quien menos, casi todos hemos ha googleado antes de empezar a preparar un examen. Porque puede parecer algo básico, pero no es tan sencillo. Seguro que alguna vez te has puesto a subrayar y has terminado con todo el texto destacado y miles de colorines… Toda una pérdida de tiempo y esfuerzo. Si es así, voy a intentar sacarte del lío y darte unas pautas para subrayar tus apuntes de forma que te sirvan para crear esquemas prácticos. ¡Vamos allá!

     

    Cómo subrayar apuntes: de «batiburrillo» a esquema

    A la hora de estudiar, el primer paso es tomárselo muy en serio. De nada sirve pasar el rato pensando en las musarañas para estresarse a última hora. Si vas a prepararte para un examen sin más, lo que vamos a analizar a continuación te servirá de mucha ayuda. Pero si tu propósito es presentarte a unas oposiciones necesitarás mucha más ayuda, te lo garantizo. Por eso, mi mejor consejo es que te informes sobre los mejores Cursos para preparar oposiciones; serán tu arma secreta para hacerte con la ansiada plaza.

    Antes de empezar a subrayar, déjame darte algún consejo sobre los apuntes en si. Saber cogerlos bien es la parte más importante del proceso. Porque, además, mientras vas cogiendo apuntes conviene estar procesando lo que se dice: será mucho más fácil asimilarlo después. Es lo que se llama «escucha activa». No te vuelvas loco intentando escribir todo lo que dice el profesor; en su lugar, intenta comprenderlo bien y anota lo que hayas asimilado. Y si no lo entiendes, no dudes en preguntar o en pedir que te repita la información.

    Pero vamos a dejar el tema de tomar apuntes para otra ocasión. Ahora, imaginemos que tienes ya los apuntes y necesitas poner orden en todo ese batiburrillo de palabras. En primer lugar, fíjate en los propios apuntes: ¿son un caos? ¿Están llenos de tachones? Mi consejo, aunque te parezca una pérdida de tiempo, es que los pases a limpio (con bolígrafo y papel o en un documento del ordenador, que luego puedes imprimir). Durante el proceso, repasarás la información sin darte cuenta y empezarás a estructurarla en tu cabeza. Y después te será mucho más fácil entender los apuntes y poderlos organizar.

     

    ¡Dale color a tu vida estudiantil! Los marcadores, fundamentales

    En el «mundo apunte», el color no es una opción estética. Usar marcadores de distintos colores no solo hará que tus apuntes queden más bonitos que un San Luis (que también), sino que te servirá para establecer clasificaciones y jerarquías. En este sentido, los expertos en métodos de estudio recomiendan elegir siempre colores pastel; después de horas de estudio, los famosos «fosforitos» pueden llegar a resultar estridentes y molestos. Parece una tontería, pero tenlo en cuenta: lo agradecerás.

    Durante el proceso de subrayado, es importante usar el color para distinguir las categorías. Mi consejo es que cojas una hoja en blanco y hagas una leyenda, es decir, un documento donde indiques a qué corresponde cada color. Por ejemplo, puedes utilizar el rojo para los títulos y subtítulos; el verde, para las palabras clave (las más importantes de cada párrafo, que contienen la esencia de lo que se cuenta); el rosa, para listados; y el azul, para datos importantes: fechas, ciudades, nombres de personas…

    Es importantísimo que destaques siempre pocas palabras; no más de 2 o 3 por cada subrayado. Si te pasas, al final los apuntes serán un auténtico caos y no habrás conseguido tu objetivo, que no es otro que resumir el contenido y extraer la información esencial.

     

    ¿Qué es la lectura activa? Si duda, tu mejor aliada

    Antes hablábamos sobre la escucha activa, fundamental cuando estás atendiendo a las explicaciones de un profesor o un ponente. Pero igualmente importante es la lectura activa. Seguro que alguna vez te ha pasado: estás leyendo un libro, y notas que tienes que leer varias veces un párrafo hasta que te enteras de lo que dice. ¿Te suena? Eso te sucede porque la lectura que realizas no es «activa». O sea, que lees con los ojos pero tu cabeza no pone nada de su parte.

    Hay muchas razones para que esto pase. Puede ser por cansancio, porque tienes algún problema que te preocupa, porque estás pensando en las vacaciones o porque llevas ya unas cuantas horas leyendo o estudiando. Da igual: la cuestión es que el tiempo en el que la lectura no sea activa, será tiempo perdido. Cuando vayas a subrayar apuntes, asegúrate de que:

    • Estás descansado y motivado
    • Estás en un lugar cómodo, ventilado y bien acondicionado
    • La luz es de buena calidad
    • No hay ruidos o distracciones (puedes utilizar unos auriculares de cancelación de ruidos o escuchar música relajante)
    • Has solucionado cualquier asunto que te preocupe o que tengas pendiente

    Estas condiciones te garantizarán la concentración necesaria para realizar una lectura activa. Y además, existe un truco perfecto para conseguirla. Cada vez que leas un párrafo, apunta en un cuaderno o en los márgenes dos o tres preguntas relacionadas con él. Por ejemplo, si estás estudiando la Constitución Española para preparar unas oposiciones, puedes ir artículo por artículo. El Artículo 1 dice:

    1. España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político.
    2. La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado.
    3. La forma política del Estado español es la Monarquía parlamentaria.

    Las preguntas en este caso serían: ¿En qué se constituye España y qué valores propugna? ¿Dónde reside la soberanía nacional? ¿Cuál es la forma política del Estado Español? Cuando termines de leer los apuntes, habrás interiorizado un montón de información casi sin darte cuenta. Y te será mucho más fácil subrayarlos.

     

    Ya sabes cómo subrayar apuntes. Pero, ¿sabes como hacer buenos esquemas?

    Los esquemas son el mejor amigo del estudiante y del opositor. Pero para hacerlos bien, es imprescindible que exista un buen subrayado previo. Aquí será donde los colores te ayudarán muchísimo: te permitirán distinguir a la primera los distintos tipos de información práctica. Solo tienes que organizarla bien y en forma de esquemas prácticos. Estos elementos permiten que el cerebro capte la información de manera visual, relacionando unas palabras con otras y creando un  «recorrido» más fácil de recordar que un texto convencional.

    Los apuntes, el subrayado y los esquemas son los tres pilares básicos para aprobar un examen. Y más aun, si lo que quieres conseguir es superar unas oposiciones. Pero n el contenido de este artículo no es ni mucho menos suficiente para ayudarte a lograr tu meta… Necesitas la ayuda de expertos que sepan cómo son las pruebas, con experiencia docente y con habilidad y talento para ayudarte a llevar a buen término tu objetivo.

    Una buena forma de empezar a prepararte puede ser rellenar el formulario que tienes a la derecha. No puede ser más simple: no tardarás nada en cumplimentarlo y enviarlo. Y en poco tiempo recibirás información útil y completa sobre distintos cursos  para preparar oposiciones, sin ningún compromiso por tu parte. Son programas con resultados probados, impartidos por profesionales y que puedes hacer online, desde tu casa y a tu ritmo.

    Si piensas que estudiar desde casa sin acudir a una academia no ofrece las mismas garantías de aprobar que asistir a clases presenciales… ¿En qué siglo vives? Las clases telepresenciales en directo son tan eficaces como las presenciales, siempre que el docente sea bueno. Pero tienen una ventaja, además: como quedan grabadas, podrás verlas todas las veces que quieras para afianzar tus conocimientos y resolver dudas. Aprenderás cómo subrayar apuntes, cómo hacer buenos esquemas, cómo gestionar tu tiempo de estudio y cómo realizar exámenes, de forma práctica, entretenida y eficaz. ¡Da el paso y apuesta por tu formación!

     

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