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Si te interesa el sector de la jardinería y deseas iniciar tu proyecto de emprendimiento has de conocer una serie de factores de riesgo a tener en cuenta. Para saber cuáles son, cómo le van a afectar a tu proyecto y cómo minimizarlos, te contamos cómo hacer un análisis de estos riesgos de manera efectiva. Toma nota.
Cuando hablamos de proyecto de jardinería o paisajismo nos referimos a un plan creativo para diseñar elementos de un espacio verde, mejorarlos y organizarlos de manera armoniosa. Puede ser un jardín, un patio, una finca, una terraza, un parque etc, o un espacio tanto público como privado. Además de estética, el proyecto de jardinería también debe incluir una parte funcional.
Para redactar un proyecto de jardinería es esencial llevar a cabo un análisis inicial, desde estudiar el tipo de terreno, de clima, las necesidades de humedad y riego y tener en cuenta las necesidades del cliente
Una vez hecho esto el siguiente paso es diseñar un boceto del jardín o espacio verde y determinar qué tipo de materiales se van a usar, qué tipo de riego e iluminación y qué tipo de plantas así cómo la distribución de las zonas. En un proyecto de jardinería es importante también establecer un presupuesto, estimar los costes de los materiales, la mano de obra, los plazos de entrega etc. Ha de contemplarse también cómo será la plantación, cómo preparar el terreno y cómo colocar elementos además de saber cómo mantener el jardín, cómo controlar plagas, vigilar el riego etc. El profesional que lleva a cabo el proyecto de jardinería debe justificar siempre la elección de las especies, sus características, formatos y calidad.
La persona encargada de un proyecto de jardinería ha de tener objetivos ambientales y tratar de que sea medioambientalmente sostenible. Además ha de intentar tener bajo impacto ambiental y económico y aprovechar los recursos próximos. Un proyecto de jardinería puede estar condicionado por la situación ambiental y social del proyecto, por el alcance, por la normativa vigente, por las necesidades del cliente, por la época de plantación, por los recursos técnicos, por las necesidades de conservación, etc.
Entre los objetivos de desarrollar un proyecto de jardinería están crear un espacio atractivo en función de las demandas del cliente, aprovechar ese espacio para hacerlo lo más funcional posible, elegir bien las especies botánicas que se van a plantar.
Además ha de ser respetuoso con el medio ambiente y fácil de mantener en el futuro. Otros objetivos importantes pueden ser aumentar el bienestar de las personas que lo disfruten y revalorizar la propiedad donde se instale el proyecto de jardinería además de conectar el espacio con el entorno y que tenga coherencia.
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Descarga gratis la guía formativaAntes de emprender un proyecto de jardinería debemos tener en cuenta una serie de riesgos y circunstancias financieras y no financieras que nos pueden afectar a la hora del desarrollo del negocio. Esta es una pequeña guía para analizarlos y tenerlos bajo control a la hora de empezar tu proyecto de jardinería.
Si abres un negocio o proyecto en el sector de la jardinería es vital conocer bien este sector. Para ello has de hacer un estudio de mercado que te permita saber riesgos y oportunidades para comenzar tu proyecto. En este estudio debes tener en cuenta a los competidores y su perfil para diferenciarte ofreciendo un servicio que te aleje de ellos. Un análisis de la competencia te permite saber también qué tipo de cliente es el mejor para ti. Con un estudio de mercado descubrirás tu cliente potencial y así no correrás el riesgo de dirigirte a otros que no te interesan. Otro problema que te puedes encontrar es la demanda de tu servicio. Has de saber si es alta o baja en tu área y en función de ello ofrecer soluciones con tu proyecto de jardinería.
Un riesgo que existe dentro de un proyecto de jardinería es desconocer el coste del mismo y no tener previsión financiera. Para ello es básico establecer un balance de ingresos y gastos y saber qué costes fijos y variables conlleva el proyecto. Así podrás tener una visión del dinero que vas a necesitar y generar en tu proyecto de jardinería. Entre los costos has de incluir la inversión inicial en materiales, vehículos para trabajar, seguros sociales, mantenimiento. Deberás incluir también una partida en caso de que deseas contratar a alguien para ayudarte.
Este es un riesgo de emprender un proyecto de jardinería. En general al ofrecer este tipo de servicios de mantenimiento de espacios verdes, existen ciertas épocas del año donde tendrás más demanda que otras. Por ejemplo en la época de plantación o de poda tendrás más opciones de trabajo. Si te dedicas al diseño de proyectos en este ámbito puede que consigas trabajos menos estacionales pero es un riesgo que debes medir y tener en cuenta.
Otro riesgo de un proyecto de jardinería viene dado por las características climáticas y del tipo de suelo donde se va a llevar. En este sentido es preciso conocer bien si el terreno es húmedo o no, si hay agua disponible, qué fenómenos climáticos se dan que le puedan afectar etc. No te olvides de analizar el tipo de terreno para saber qué tipo de plantas se darán mejor y el acceso a sistemas de riego y suministro. Es importante conocer la orientación del terreno y si le da o no el sol para decidir bien el tipo de proyecto y su diseño así como evaluar riesgos por desniveles o derrumbes del terreno.
En el desarrollo de un proyecto de jardinería debes tener en cuenta la egislación vigente que se aplica para garantizar unas normas de seguridad y salud. Si el proyecto incluye servicios de poda o tala debes sacar un permiso específico para cierto tipo de árboles y tener en cuenta se si se trata de especies protegidas o no. En caso de los sistemas de riego también hay que respetar las directrices medioambientales en caso de sequía o de zonas secas. Es vital a la hora de emprender un proyecto de jardinería conocer a fondo las normas de prevención de riesgos laborales, tanto para ti mismo como si contratas personal en tu negocio. El equipamiento debe ser adecuado y cumplir la normativa de seguridad. Aquí se incluyen materiales como gafas, guantes, botas, cascos etc para trabajar de manera segura y evitar accidentes. Las herramientas y maquinarias usadas para proyectos de jardinería han de estar en buen estado y mantenimiento y los trabajadores deben estar capacitados y formados para manejarlas de forma adecuada. El personal debe conocer técnicas para cuidar su postura a la hora de levantar pesos y emplear herramientas de manera ergonómica. Si están sometidos al uso de sustancias químicas debe informarse sobre ello para conocer riesgos y evitar problemas de salud a largo plazo. En un proyecto de jardinería es importante también contar con un plan de emergencias para solventar situaciones como accidentes, picaduras de insectos etc. Todos los trabajadores deben conocer los procedimientos de primeros auxilios y la ubicación de los equipos de emergencia. Además la formación continua para garantizar que los trabajadores conozcan los riesgos laborales y medioambientales y cómo afrontarlos es básica.
Para que el proyecto de jardinería que vas a emprender tenga éxito has de analizar también riesgos logísticos. Esto incluye el tiempo que te llevará cada servicio para el cliente teniendo muy en cuenta plazos de entrega y posibles dificultades en el proceso. A la hora de contratar suministros o plantas puede haber retrasos en la entrega según la época del año. Durante la obra también se pueden dar retrasos por condiciones meteorológicas adversas, coordinación entre profesionales etc. Si se analizan bien estos riesgos al comienzo, los sobrecostes serán menores. Otra tarea importante a tener en cuenta es el mantenimiento posterior del proyecto, el cuidado de algunas especies, el sistema de riego adaptado, el crecimiento de raíces y tallos etc. Ofrecer este servicio y planificarlo con antelación evitará riesgos en el proyecto de jardinería.
Para minimizar los posibles riesgos de emprender un proyecto de este tipo es clave también tener un plan de mitigación. Este plan incluye ofrecer a los clientes soluciones alternativas, elegir materiales resistentes, una cronología flexible y asesoramiento profesional en todo momento para resolver dudas o mejorar cuestiones del desarrollo del proyecto o intervención.
Si deseas emprender un proyecto de jardinería como salida laboral, además de los riesgos a asumir has de tener en cuenta algunos consejos o pasos que no pueden faltar en tu negocio. Son los siguientes:
Antes de montar tu negocio o empresa de jardinería has de establecer tus prioridades. Es decir, el tipo de profesional que deseas ser, el tipo de servicios que sabes o puedes ofrecer. Ten en cuenta tu capacidad de trabajo, de desplazamiento, de ubicación, de conocimientos etc. En función de ellos podrás establecer tarifas diferentes por esos servicios.
Antes de lanzarte a la aventura no olvides establecer un plan de negocio inicial donde plasmar tus objetivos y sobre todo un plan financiero con previsión de ingresos y gastos y costes fijos como dijimos previamente. Así sabrás cómo invertir tu dinero y qué rendimientos podrá sacar o si el negocio tiene verdadera viabilidad en el futuro. El plan de negocios te permite gestionar y administrar los objetivos. En él deben incluirse las características del negocio de jardinería y los servicios que ofrece, un estudio de la actividad de la competencia, de cómo funciona el sector y así planificar una estrategia para identificar oportunidades y amenazas y establecer cómo será tu cliente potencial.
Si vas a emprender con un negocio de jardinería es importante que conozcas toda la normativa que debes cumplir. En primer lugar has de definir la figura jurídica de tu negocio (autónomo/a, Sociedad Limitada, Comunidad de Bienes, Sociedad Cooperativa, etc), inscribirlo en el registro mercantil y tramitar los permisos y licencias de apertura necesarias en función de la comunidad autónoma donde vas a establecer tu negocio. Antes de elegir la forma jurídica es importante que tengas en cuenta el tipo de actividad a desarrollar, las responsabilidades, el número de socios, el capital inicial y las obligaciones fiscales.
A la hora de abrir un negocio de jardinería es muy importante trazar un plan de marketing previo. Lo primero es definir una imagen de marca y conocer el sector a fondo para saber dónde posicionarse y con qué objetivos. Has de crear una presencia digital para que te encuentren los clientes y puedan ver tus servicios detallados y tus costes. Puedes hacerlo con una una web sencilla donde mostrar servicios y trabajos y forma de contactarte, también con un perfil de google Business y mediante perfiles en redes sociales. No te olvides de compartir contenido relacionado con el sector, consejos, trucos, etc que pueden atraer a los clientes. Puedes también hacer publicidad tradicional con folletos o cartelería e incluso establecer alianzas con negocios afines o tiendas locales para promocionar tu negocio.
Si decides emprender con un negocio de jardinería es de vital importancia definir qué tipo de servicio ofreces, qué tareas incluye el servicio y cuáles no, cómo se puede cancelar si se da el caso, la manera de pago y el coste del desplazamiento en función de la distancia del trabajo. En los presupuestos que elabores debe quedar claro desde la mano de obra a los materiales, el tiempo que te va a llevar, si es un servicio frecuente o esporádico y si es integral o parcial.
En un negocio de jardinería vas a necesitar ayuda y por ello seguramente tendrás que contratar personal especializado para prestar tus servicios. En función de esos servicios el personal puede ser un paisajista, si la empresa ofrece servicio completo de diseño de jardines, jardinero para plantar y conservar espacios verdes y operario de viveros y jardineros para trabajos al aire libre o en invernaderos. Tienes que informarte de las formas de contratación que más te beneficien, cumplir todos los requisitos laborales y hacer un buen proceso de selección del personal para tu negocio.
Antes de decidirte a montar tu negocio de jardinería debes elegir bien la ubicación. Has de hacerlo en función de tus objetivos. Aunque no es obligatorio un local físico para dar tus servicios de jardinería, si te decides a tener uno has de ser un lugar seguro, accesible y cercano a las zonas estratégicas. Debe estar dotado con todo el material necesario y cumplir requisitos de seguridad y accesibilidad. Has de acondicionarlo tanto por dentro con mobiliario adecuado, instalación de aseos, electricidad, fontanería, instalación de aire acondicionado etc como por fuera con arreglos en la fachada y entrada si fuera necesario. Para abrir el local debes solicitar una licencia de apertura al ayuntamiento correspondiente. Una vez lo tengas, el negocio de jardinería exige una serie de maquinaria básica como cortacésped, herramientas de poda, kit de tijeras y de excavación… Debes tener una furgoneta para transportar el material y prestar tus servicios a domicilio.
Existen muchos negocios de jardinería genéricos. La clave si emprendes en este sector es apostar por especializarse en determinadas tareas. Estas pueden ser desde podas en altura, huertos urbanos, instalación y mantenimiento de césped artificial, sistemas de riego inteligente, diseño de jardines pequeños, mantenimiento de jardines residenciales…
Si deseas de verdad emprender un proyecto de jardinería a tu medida, es importante formarte en el sector de forma adecuada para evitar riesgos. Puedes comenzar por un curso específico de diseño y creación de jardines.
En este curso aprenderás a conocer y distinguir los tipos de variedades de plantas que se utilizan en los jardines, así como las medidas necesarias para el mantenimiento del mismo. También conocerás nociones sobre técnicas de riego automatizado, podado y características del suelo, todo ello a nivel profesional.
Esta formación te permitirá conocer técnicas de jardinería aplicada para mantener un área verde, todos los elementos ornamentales que se usan en los jardines y las habilidades que necesitas para mantener y cuidar plantas y jardines.
Ahora ya sabes cómo hacer un análisis de riesgos antes de emprender un proyecto de jardinería. Si quieres formarte con un curso a tu medida para evitar estos riesgos y tener éxito no dudes en hacerlo con Campus Training. ¿Comenzamos?
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