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La comunicación es un proceso esencial en todos los ámbitos de nuestra vida, pero cobra especial importancia cuando nos referimos a la comunicación sanitaria.
Y es que está demostrado que, cuanto más eficaz y práctica sea la comunicación entre pacientes, familiares y profesionales, más satisfactoriamente avanza el proceso clínico y mejores decisiones se toman para hacer frente a la enfermedad.
Tanto si ya ejerces una profesión relacionada con la sanidad, como si estás pensando en formarte profesionalmente en este sector, en este artículo descubrirás cómo debe ser la comunicación sanitaria para que sea fluida y efectiva y ayude forjar buenas relaciones entre pacientes, profesionales y familiares.
¿Empezamos?
La comunicación sanitaria es la pieza angular de todo tratamiento y proceso clínico. No obstante, en la mayoría de las formaciones académicas, este aspecto no se tiene tan en cuenta como debería.
Cuando hablamos de comunicación sanitaria, hacemos referencia a aspectos relacionados con disciplinas como la psicología, la sociología, la neurociencia, la antropología o la salud, en los procesos de comunicación entre pacientes, sanitarios y familiares.
De modo técnico, podemos definirla como el conjunto de artes y técnicas para motivar, informar e influir al público sobre temas relevantes desde la perspectiva comunitaria, institucional o individual.
Una buena comunicación sanitaria es aquella que permite alcanzar los mejores resultados y el ambiente más favorable entre los profesionales y pacientes, especialmente en los tratamientos más complejos y en diagnósticos graves o prolongados.
El médico o profesional de la salud es una figura referente y de autoridad para los pacientes, familiares y personas atendidas.
De este modo, tanto las decisiones que toman como su manera de comunicarlas producen un efecto directo en la manera en que el paciente afronta sus problemas de salud.
Así, todo lo que opine un profesional de la salud influye en:
Y es que la comunicación sanitaria es una de las labores más relevantes de los profesionales de este sector.
Para ejercerla de manera apropiada es necesario tener en cuenta los siguientes aspectos:
Cuando esto se consigue, las relaciones entre sanitarios y pacientes son mucho más fluidas y los procesos, más llevaderos.
Existen prácticas con las que se puede facilitar notablemente la relación entre pacientes y profesionales sanitarios. Gracias a ellas, es posible evitar situaciones incómodas o desagradables, y conseguir una evolución más favorable de los pacientes.
Estas son algunas de las técnicas a aplicar para lograr una comunicación efectiva en el ámbito sanitario:
Sin duda, manejar adecuadamente la comunicación sanitaria no garantiza el éxito, pero sí disminuye la posibilidad de que se den situaciones poco deseables o evoluciones clínicas indeseadas.
De hecho, una noticia mal comunicada puede tener consecuencias muy graves tanto para el profesional sanitario, como para la organización a la que pertenece y el paciente al que trata.
En este sentido, la formación referente a habilidades comunicativas en el ámbito de la sanidad, es fundamental en todos los grados y áreas del sector de la salud.
Así, mediante la incorporación de habilidades relacionadas con la comunicación sanitaria es posible conseguir un escenario con menor conflictividad y mayor adherencia en los procesos clínicos.
Así, por ejemplo, si estudias alguna titulación de la rama de FP de Sanidad o una carrera universitaria, es cada vez más frecuente que los programas dediquen atención a este tipo de cuestiones.
Ahora que ya conoces un poco mejor la relevancia de la comunicación sanitaria, ¿te interesaría profundizar en esta área?
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