
5 minutos
Las cifras siguen creciendo y todo apunta a que 2026 volverá a ser un año histórico para el turismo en España. Tras varios ejercicios consecutivos batiendo récords de visitantes internacionales y gasto turístico, la realidad del sector obliga ahora a acelerar su profesionalización para responder a una demanda cada vez más exigente y digitalizada. Según las últimas previsiones del sector, la hostelería y las actividades vinculadas al turismo continuarán creciendo a ritmos cercanos al 8% y 10%, especialmente durante la temporada alta.
En este sentido, está previsto que la demanda de profesionales aumente y sectores como el de la restauración o la hostelería se tengan que profesionalizar lo antes posible, ya que más de la mitad de los trabajadores no poseen un título acorde al trabajo que llevan a cabo.
Esta es una de las razones por la que se impulsa la celebración del Día Mundial del Turismo, el 27 de septiembre. La especialización del sector permite mejorar la formación y, en consecuencia, los servicios de un sector que es la base de la economía española.
En España el peso del turismo representa más del 13% de los empleos y el 10% del PIB nacional. Además, el nuevo modelo turístico apuesta por un crecimiento más sostenible, digital y desestacionalizado. Transformar el turismo implica formar progresivamente al personal que se dedica a este sector para que inculquen estos valores. No es casualidad que en los últimos años el debate internacional haya girado en torno a conceptos como turismo responsable, transformación digital y experiencias sostenibles.
Nuestros expertos lo tienen claro: “se pretende inspirar el debate sobre el replanteamiento del turismo y su contribución al desarrollo, también a través de la educación y el empleo, así como el impacto del sector en el planeta y las oportunidades de crecer de forma más sostenible”. En este sentido, la formación juega un papel fundamental para adaptar el sector a las nuevas demandas del mercado laboral y de los propios viajeros.
Por su parte, y haciendo hincapié en la necesidad de formación, la Organización Mundial del Turismo (OMT) afirma que el hecho de que este sector vaya a crecer es una oportunidad para “invertir y crear oportunidades de empleo de calidad en el sector turístico” y un reto “para apoyar el crecimiento previsto y lograr la competitividad y la sostenibilidad del sector turístico”. La OMT considera que es necesaria una base de capital humano turístico-adecuada que satisfaga las demandas del mercado, mejore la competitividad y la sostenibilidad de los destinos turísticos. Sin embargo, también supone un desafío importante: encontrar profesionales preparados para responder a las nuevas necesidades de competitividad, digitalización y sostenibilidad que exige la industria turística en 2026.
La evolución del turismo internacional obliga a reforzar el capital humano especializado. Los destinos turísticos necesitan perfiles capaces de desenvolverse en entornos multiculturales, gestionar herramientas digitales, trabajar con plataformas tecnológicas y ofrecer experiencias personalizadas.
Además de repensar la formación de los distintos perfiles profesionales, que son imprescindibles para un país en el que el turismo tiene tanto peso, es importante tener en cuenta también la metodología con la que esta formación se va a llevar a cabo. De esta forma, se garantiza no solamente la buena formación de los estudiantes, sino también el aprendizaje en consonancia a las necesidades que el sector turístico reclama actualmente.
Dentro del sector formativo del turismo nos podemos encontrar con diferentes estudios que tienen una gran salida profesional, entre los que destacan, por un lado, Técnico Superior en Guía, Información y Asistencia Turística, orientado a formar profesionales capaces de diseñar experiencias, informar a visitantes nacionales e internacionales y gestionar actividades turísticas adaptadas a diferentes públicos.
Por otro lado, Técnico Superior en Alojamientos Turísticos, una formación muy demandada actualmente por cadenas hoteleras, complejos vacacionales y alojamientos turísticos urbanos. Entre las salidas profesionales destacan puestos como jefe de recepción, coordinador de reservas, responsable de atención al cliente o supervisor de establecimientos turísticos.
En cuanto a la metodología a desarrollar, los especialistas del sector defienden cada vez más una enseñanza centrada en situaciones reales y en el desarrollo de habilidades prácticas. Ainhoa Fernández, Responsable Editorial, defiende “una formación enfocada en hacer que los estudiantes sepan afrontar cualquier situación”. Fernández añade que “es elemental enseñar al alumno mediante casos prácticos, que les brinden competencias para comunicarse en distintos idiomas y transmitir el gran valor de cualquier cultura, además de la capacidad de resolver cualquier problema que pudiera surgirle a cualquier persona durante el viaje”.
