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¿Crees que son difíciles las oposiciones a Técnico de Hacienda? En este artículo analizamos a fondo las características de este proceso selectivo y te aconsejamos cómo prepararte para aprobar. Si te interesa conocer las oposiciones de técnico de hacienda y su dificultad, ¡sigue leyendo!
Sin duda, cualquier oposición tiene un cierto grado de dificultad, ya que tendrás que competir con los demás candidatos por un número limitado de plazas.
Por otra parte, también hay un factor subjetivo muy importante: cada persona tiene una percepción diferente de esta cuestión.
En cualquier caso, también hay ciertos factores objetivos que pueden ayudarnos a responder a la pregunta de si son difíciles las oposiciones de Técnico de Hacienda:
A continuación analizamos todas estas cuestiones en detalle.
Los requisitos exigidos para acceder a las oposiciones de Técnico de Hacienda no son difíciles de cumplir. En este sentido, según las bases de la convocatoria más reciente, los requisitos son los siguientes:
Como es lógico, si quieres ser admitido en el proceso selectivo, debes presentar tu solicitud de participación en el plazo indicado y abonar la tasa de examen que se exija.
Las oposiciones de Técnico de Hacienda tienen la ventaja de convocarse con gran regularidad y, además, con un número de plazas bastante generoso.
Así, durante los últimos años, las ofertas de empleo han seguido una trayectoria ascendente:
Por tanto, si te decides a preparar esta oposición, lo más probable es que puedas seguir teniendo opciones de presentarte prácticamente todos los años. Esto hace que convertirse en técnico de hacienda no revista gran dificultad. Sobre todo, si cuentas con ayuda y preparación de un centro de estudios especializado en oposiciones.
Según las bases de la última convocatoria, el temario de Técnico de Hacienda consta de un total de 87 temas, que se estructuran en cuatro secciones:
Por tanto, es un programa bastante amplio, incluso un poco más extenso que otros temarios del grupo A2. De todos modos, la diferencia no es demasiado importante.
En cualquier caso, dominar un temario como el de las oposiciones de Técnico de Hacienda, de dificultad moderada, requiere una buena organización y mucha constancia, como veremos en el último apartado.
Al igual que el temario, las pruebas de la oposición de Técnico de Hacienda son amplias y variadas. En este sentido, vas a tener que abordar tanto cuestionarios teóricos como casos prácticos, exámenes de desarrollo y pruebas de idiomas.
Así, tal y como indican las bases de la convocatoria más reciente, la oposición de Técnico de Hacienda consta de los siguientes ejercicios:
Sin embargo, esta amplitud y variedad de pruebas no implican necesariamente que su nivel de dificultad sea superior al de otras oposiciones similares. Simplemente te van a exigir que dividas tu esfuerzo y atención en distintas áreas.
De algún modo, esto incluso puede facilitarte las cosas, ya que te resultará más difícil aburrirte. Por ejemplo, en oposiciones 100% teóricas y muy memorísticas, como algunas del grupo A1, el proceso de estudio puede resultar excesivamente monótono.
En definitiva, la conclusión que podemos extraer de todo lo anterior es que las oposiciones de Técnico de Hacienda tienen una dificultad intermedia, muy similar a otras del grupo A2.
Por tanto, no se encuentran entre las más difíciles, pero tampoco pueden considerarse fáciles.
En este sentido, si quieres conseguir un buen resultado en el proceso selectivo, quizás puedan resultarte útiles los siguientes consejos:
Como puedes ver, las oposiciones de Técnico de Hacienda no son más difíciles que otras similares. Si sabes mantener la motivación y la constancia, y preparas todas las pruebas al mismo nivel, seguro que consigues tu objetivo antes de lo que imaginas. ¿No crees?
